Nuestra historia · Aura Viva
Cómo un recuerdo se convirtió en joya.
Una carpeta llamada “Mamá”
Hola, soy Samuel. Un día, después del trabajo, vi en el escritorio de mi ordenador una carpeta llamada “Mamá”. Guardaba todas las fotos de mi difunta madre, y me golpeó darme cuenta de que esas imágenes simplemente estaban ahí, acumulando polvo digital.
donde empezó todo
Empecé a pensar en cómo podría tener esas fotos cerca de mí de una forma elegante y con significado. Le di vueltas a la idea durante semanas sin encontrar una respuesta. Hasta que un día Sadie, mi pareja (y ahora nuestra diseñadora de joyas), comentó que quería hacer un taller de diseño de joyería, y se me encendió la bombilla:
Me puse manos a la obra, convencido de que lo tendría listo en una semana. Qué equivocado estaba. Dilemas de almacenamiento. Batallas con el tamaño del chip por la débil antena del iPhone. Tres fabricantes, de los cuales dos no podían darnos la calidad que necesitábamos. Diseño tras diseño, prototipo tras prototipo.
Un año y medio después, por fin lanzamos Aura Viva Joyas con Memoria, y no podríamos estar más orgullosos.
…y donde acabó
18 meses de la idea a la realidad
donde empezó todo
…y donde acabó
18 meses de la idea a la realidad
Un año y medio de cabezonería
primeros bocetos y chips
el patito feo
Sadie creando diseños 3D
por fin.
Nosotros dos
Samuel
Samuel
Cofundador · el cabezota
El que encontró una carpeta llamada “Mamá” y se negó a dejar que acumulara polvo.
Sadie
Sadie
Cofundadora · diseñadora de joyas
La diseñadora que convierte recuerdos en joyas que de verdad quieres llevar.
Una nota sobre nuestra promesa
- ✓Para siempre. Sin fechas de caducidad. Tus recuerdos se quedan, y si algún día tuviéramos que cerrar, te avisaríamos con tiempo de sobra para que te los llevaras todos.
- ✓Sin suscripciones. Un solo pago. Sin cuotas mensuales, sin sorpresas.
- ✓Personas reales. Cuando nos escribes, somos nosotros dos quienes leemos. Las mismas personas que crearon esto por una carpeta llamada “Mamá”.
Samuel & Sadie FUNDADORES, AURA VIVA